EL ACENTO DEL AMOR, NAT KING COLE

Al igual que mi madre no entiende como puedo saber jugar al mus (“era un juego que ya en mi infancia lo veía desfasado cuando jugaban los viejos de mi barrio”), tampoco entiende como me puede entusiasmar este artista del que os voy a hablar. Reconozco que es desfasado para mi generación pero este artista es atemporal, Nat King Cole.

jrt-image-nat-king-cole

Pese al aspecto que da de persona mayor, Nat King Cole murió relativamente joven, con 46 años, a causa de un cáncer de pulmón (Por lo visto fumaba a dos carrillos y más que un sordo en un bautizo). Murió joven pero le dio tiempo a revolucionar el rock and roll, luchar por el racismo y a redescubrirse.  Él era un magnífico pianista de jazz pero un día decidió ponerse delante del micrófono e interpretar un tema. Gustó tanto y él se vino tan arriba que decidió lanzar un disco únicamente en español: Cole Español.  Puntualizar que su carrera de cantante fue anterior al disco en español, ya había conseguido grandes éxito cantando en su lengua patria anteriormente.

Hacer hincapié en que Nat King Cole hizo un disco solo y exclusivamente en español no tendría nada de llamativo si no fuese porque él no tenía ni idea del idioma, de hecho se tenía que aprender las letras de memoria con su entonación inclusive. Lo cierto es que el disco de Nat King Cole en español fue una auténtica revolución que le abrió el mercado latino de par en par. Incluso existe un tema interpretado por él en japonés que se encontró un trabajador de Capitol Records tras su muerte. Podemos llegar a la conclusión que a Nat poco o nada le importaban las barreras lingüísticas: “¿Japonés? Of course“.

IMG_4495

Para realizar el disco, Nat contrató a una conocida banda de mariachis e interpretó todos los clásicos que le pasaban por delante: rancheras, boleros, canciones tradicionales…  Cantó todos los temas con ese acento tan suyo que, pese a que no debía entender mucho de lo que decía en un principio, es tan característico y personal que sin querer el tema toma forma con su voz.

Todo el mundo tiene algún rasgo o peculiaridad que lo diferencia del resto: su tono de voz, el olor, la forma de expresarse, de reirse… Pero el rasgo que diferencia a Nat de lo demás es un rasgo muy común pero que él lo hace suyo. Su acento nunca le abandonó al igual que él nunca quiso cambiarlo porque versiones como Ansiedad, Aquellos ojos verdes o Quizás, quizás, quizás eran de su acento, no suyas. Su voz e interpretación del tema da otra perspectiva que muchos tacharían hoy en día de poco profesional pero que en su momento fue un boom que rompió el molde y aunó el jazz con sonidos más tradicionales del sur.

El álbum te permite palpar la amalgama de sonidos sin sentirte traicionado, estando exquisitamente equilibrado gracias en parte a su acento profundo en las eses y al juego de tonos que hace cuando pronuncia dos consonantes seguidas.

Para mi que se quede el infinito sin estrellas y que pierda el ancho mar su inmensidad  (Piel Canela) no me expresa lo mismo sin acento, lo necesito, es parte de la canción al igual que lo es Nat King Cole.

2 comentarios en “EL ACENTO DEL AMOR, NAT KING COLE”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s