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LORI MEYERS – CRONOLANEA

Hoy mirando mi muro de Facebook (que limpia voy hacer el día que me ponga)  una amiga publicó en su muro “¿Por qué es todo tan difícil con lo fácil que es?”. En seguida, como acto reflejo fuese, asocié al instante esa frase con “Copa para dos”, y enseguida le envié la canción.

Al leer esa frase me acordé de Cronolanea y sus magníficos temas: “Luces de Neón”, “La Búsqueda del Rol”, “Alta Fidelidad”, “Luciérnagas y Mariposas” o la misma “Copa Para Dos”. Cronolanea fue uno de mis discos primerizos del cual tengo muy buenos recuerdos, me sabía sus letras al dedillo y si vuelvo a oírlas ahora mismo volvería a cantarlas como si el tiempo no hubiese pasado.

Hablamos de un grupo que no recurría a la rima fácil como quizás encuentres ahora en su último disco (“Beber ese batido y emborracharme con vino hasta caer rendido y levantarme” o “No va el whattsapp, no carga el video que mandaste” ¿En serio?) y que pide claramente la atención del quinceañero que recibe las primeras bofetadas del amor juvenil.

Es un disco que tema tras tema te capta y que, si los vas a ver a algún festival o concierto suyo, como mínimo te tocan tres o cuatro temas de Cronolanea. Suenan muy bien en directo, no fallan, merece mucho la pena ir a verlos porque lo dan todo sobre el escenario.

Típica foto que te haces con tus amigos en el agua
Típica foto que te haces con tus amigos en el agua

Matizar que el último disco de estos Granaínos está bien aunque no llega al nivel de los otros, Planilandia es buenísima y El Tiempo Pasará también.

Este disco no tiene más de siete años pero a día de hoy para mí sigue siendo un disco excelente, digno de ser recomendado a alguien con la mente abierta o para los que quieren recordar que “si me hablas a voces me pones contra la pared” o que “tan solo con mirarte encuentro una razón”. Más de una razón tiene este disco para ser escuchado al menos una vez en la vida.

EL ACENTO DEL AMOR, NAT KING COLE

Al igual que mi madre no entiende como puedo saber jugar al mus (“era un juego que ya en mi infancia lo veía desfasado cuando jugaban los viejos de mi barrio”), tampoco entiende como me puede entusiasmar este artista del que os voy a hablar. Reconozco que es desfasado para mi generación pero este artista es atemporal, Nat King Cole.

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Pese al aspecto que da de persona mayor, Nat King Cole murió relativamente joven, con 46 años, a causa de un cáncer de pulmón (Por lo visto fumaba a dos carrillos y más que un sordo en un bautizo). Murió joven pero le dio tiempo a revolucionar el rock and roll, luchar por el racismo y a redescubrirse.  Él era un magnífico pianista de jazz pero un día decidió ponerse delante del micrófono e interpretar un tema. Gustó tanto y él se vino tan arriba que decidió lanzar un disco únicamente en español: Cole Español.  Puntualizar que su carrera de cantante fue anterior al disco en español, ya había conseguido grandes éxito cantando en su lengua patria anteriormente.

Hacer hincapié en que Nat King Cole hizo un disco solo y exclusivamente en español no tendría nada de llamativo si no fuese porque él no tenía ni idea del idioma, de hecho se tenía que aprender las letras de memoria con su entonación inclusive. Lo cierto es que el disco de Nat King Cole en español fue una auténtica revolución que le abrió el mercado latino de par en par. Incluso existe un tema interpretado por él en japonés que se encontró un trabajador de Capitol Records tras su muerte. Podemos llegar a la conclusión que a Nat poco o nada le importaban las barreras lingüísticas: “¿Japonés? Of course“.

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Para realizar el disco, Nat contrató a una conocida banda de mariachis e interpretó todos los clásicos que le pasaban por delante: rancheras, boleros, canciones tradicionales…  Cantó todos los temas con ese acento tan suyo que, pese a que no debía entender mucho de lo que decía en un principio, es tan característico y personal que sin querer el tema toma forma con su voz.

Todo el mundo tiene algún rasgo o peculiaridad que lo diferencia del resto: su tono de voz, el olor, la forma de expresarse, de reirse… Pero el rasgo que diferencia a Nat de lo demás es un rasgo muy común pero que él lo hace suyo. Su acento nunca le abandonó al igual que él nunca quiso cambiarlo porque versiones como Ansiedad, Aquellos ojos verdes o Quizás, quizás, quizás eran de su acento, no suyas. Su voz e interpretación del tema da otra perspectiva que muchos tacharían hoy en día de poco profesional pero que en su momento fue un boom que rompió el molde y aunó el jazz con sonidos más tradicionales del sur.

El álbum te permite palpar la amalgama de sonidos sin sentirte traicionado, estando exquisitamente equilibrado gracias en parte a su acento profundo en las eses y al juego de tonos que hace cuando pronuncia dos consonantes seguidas.

Para mi que se quede el infinito sin estrellas y que pierda el ancho mar su inmensidad  (Piel Canela) no me expresa lo mismo sin acento, lo necesito, es parte de la canción al igual que lo es Nat King Cole.

LAS CALLES DE PAOLO NUTINI

Si me viniese el típico amigo falto de tacto con las mujeres queriendo impresionar una bella damisela con algo romántico (una cena a la luz de unas velas de Ikea con unos macarrones con su orégano y su queso del lidl) y me pidiesen qué disco poner de ambiente, les diría que These Streets de Paolo Nutini.

Es obvio que ir a lo seguro no falla, Sinatra, Barry White… pero que menos que ya que has hecho un plan tan poco currado en el mundo del romanticismo que buscar la originalidad de Paolo de fondo y dejarle hacer su trabajo.

Escuché Rewind como unas mil veces más después de haber visto su videoclip por primera vez. Ahí estaba, tan cariacontecido en el aparcamiento de un motel donde la trama transcurre a espaldas suyas, que apunté el nombre y me fui a Google donde daba por hecho que lo sabían todo de él.

Efectivamente, busqué su disco en Spotify y lo reproducí tantas veces como mi cuerpo me lo pedía, me encanta esa voz rasgada que le caracteriza tanto a Paolo. Sonaba tan bien que dejaba que el disco empezase de nuevo oyendo incluso los catorce minutos del último corte porque el final tenía regalo.

Paolo Nutini

Pero no solamente se dedica Paolo a sonsacar suspiritos al aire de los cursis enamorados (como en Last Request, Rewind o These Streets), sino que también saca su carácter (Jenny Don´t Be Hasty) y pasotismo (New Shoes) a relucir con su voz tan particular.

Puede que sea el tío más cursi del registro medio-Indie  aunque ahora haya decidido pasarse al lado Funky con un último disco que a mí no me convence porque ese no es el Nutini que yo conocí.

El Nutini que me dio el golpe de atención y me hizo escuchar todos sus temas se ha desvanecido entre suspiros de fans y brotes de rebeldía. aplaudo que el artista salga de su zona de confort y que arriesgue por algo novedoso pero en este caso lamento el cambio.

Me quedaré con esas calles que un día trazó con su voz y un par de versiones que me han hecho hasta trastocar mis expectativas del tema original.

Bonus de Time To Pretend (MGMT):

Bonus de Crazy (Gnarls Barkley):

THE HEAVY- THAT HOUSE THAT DIRT BUILT

Me recomiendan que escuche este disco encarecidamente y acepto. Lo primero que veo cuando me informo de ellos es que el cantante es negro, como el cantante de Zenttric pero más serio y sabiendo lo que hace con su vida. El parecido entre ambos grupos es abismal, lo suficientemente grande como para que os sintáis molestos y dejéis de leer.

El disco merece la pena oírlo una y otra vez hasta que os deis cuenta de lo bueno que es, y siendo tan bueno que no os importe oírlo mil veces si hace falta. Solo con oír Short Change Hero sabréis a lo que me refiero. Este tema con ese comienzo tan western seguido por un ritmo tan trotón para estar hecha para una película de vaqueros al estilo John Wayne, sublime.

El estribillo ratifica lo están oyendo vuestros oídos, una canción tan buena y digna como para cautivar vuestra mente y tararearla sin cesar, es la joya de la corona pese a que a su alrededor también hay perlas preciosas que merecen su atención. How You Like Me Now puede ser una de ellas, la más universal de todas pero aun así sigue dando carácter y fuerza al disco, sobretodo mucha fuerza.

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Los ritmos tan diferenciados entre canción y canción, más esas pequeñas incrustaciones de trompeta que dan personalidad al disco, hacen que mantengas en alta estima el álbum en sí. Éste abarca un gran abanico de posibilidades independientemente del momento y la situación. Long Way From Home y No Time dan buena parte a lo que me refería antes. Los registros musicales por el que el disco te lleva pese a ser muy diversos logran mantener una buena armonía en su compacto. Los temas Sixteen o Oh! No! Not You Again! No pasan desapercibidos y menos aún se limitan a rellenar la parte trasera de la caratula del disco.

Stuck, el tema final del disco, da la sensación de tener una melodía casi clavada a la de Imagine de John Lennon. Digo casi porque el paso de los minutos ayuda a que se te despegue el comparativo inicial, consiguiendo un buen final para un buen disco. Si tuviese que añadir algún pero sería el de la entradilla del disco, pero vamos tan fácil es de pasar y olvidar como de fácil es darle al botón de siguiente.

Considero que el disco en su conjunto, sin canción de más ni de menos, es de notable. No todo ha sido oído y consuela. Sabes que aún queda mucha música esperando encajar en oídos selectos y si, este disco encaja a la medida.

EL TERCIOPELO RASGADO DE OTIS REDDING

Hace un par de semanas me convertí en un auténtico hípster: me empecé a dejar una barba espesa, me abroché el último botón de la camisa antes de salir de casa y desempolvé cientos de vinilos que había en una caja de mi casa para volveros a escuchar.

En esa caja había auténticos esperpentos musicales, como las zarzuelas de Luis Cobos, y auténticas maravillas como este álbum que os voy a comentar. Tampoco es una reliquia ni uno de esos vinilos de coleccionista que pueden valer una pasta por ebay, es nada más y nada menos que un album collection del mismísimo Otis Redding que costó 785 pesetas en el Pryca (me imagino que a mi padre).

OTIS REDDING CARA A

Otis Redding fue uno de los mejores cantantes de su época gracias a su voz, la forma de transmitir con ella y la belleza de sus temas más destacados. Ya de por sí es una sombra muy larga pero podía haber sido una sombra mucho más alargada si no fuera porque falleció en un accidente de avión, junto a gran parte de su grupo, a la temprana edad de veintiséis años. Yo siempre he pensado que falleció siendo más longevo y que recibió en vida ese reconocimiento musical que Otis tanto se merece, pero realmente él ni tan siquiera pudo vivir para recibir esa gratitud por Sittin´ on the dock of the bay, su tema. El lanzamiento de ese single tenía por marca de la casa un giro musical en su carrera hacía una vertiente más folk-soul. Hay giros y vueltas en la vida que no puedes planear.

Antes de entrar de lleno en el álbum collection de Otis Redding, quiero hacer hincapié en ese sonido analógico que marcó una época y que ahora, por mucho vinilo que se compre, suena a digital porque todo lo que se graba es digital y apenas merece la pena grabar un disco en analógico. Se graba en digital y se pasa a cualquier formato, más barato y versátil. D
igo esto porque el sonido analógico en este tipo de cantantes con estilo soul y voz característica, agradecen mucho esta calidad de sonido menos limpio que el digital pero si más original.    OTIS REDDING CARA B

El recopilatorio contiene sus temas más reconocidos como el ya mencionado Sittin´ on the dock of the bay,  Respect o la versionada Satisfaction o My Girl. En todas sus canciones está la impronta de su voz tan característica, rasgada y aterciopelada con connotaciones más dulces o rebeldes en función del tema: aterciopelada para transmitir dulzura y rasgada para dar fuerza e intensidad al tema.

Es imposible expresar mejor el hecho de sentarse en el muelle de la bahía a perder el tiempo (Sittin´ on the dock of the bay) o que es precioso tu amor (precious your love), es un listón muy alto.  La versión de  Satisfaction  es, y dicho por los Rolling, una de las mejores versiones de nunca se ha realizado, y eso es mucho decir.

Sus temas reflejan tan bien un sentimiento que muchas de sus canciones son utilizadas como banda sonora en series o películas: For your precious love aparece en la banda sonora de las posibles vidas de Mr.Nobody (película reflexiva y minuciosa con la fotografía que acompaña las imágenes con este tema, muy recomendable); Cigarettes and Coffee aparece a menudo en series, Como conocí a vuestra madre por ejemplo; y Try a Little Tenderness  ha estado de moda hace poco por ser reciclada por Jay-z y Keane West para un tema conjunto titulado Otis, con un videoclip made in América.

Podría pasarme un largo rato describiendo cada tema suyo incluyendo hasta las versiones que hizo de otros artistas (Stand by me, My Girl), pero creo que es mejor repasar otra vez su obra y recordar esa voz que tanto decía y expresaba.

El tiempo pasa y quieras o no lo bueno perdura, como los grandes temas que un día nos dejó Otis Redding y que, por mucho tiempo que pasen guardados en una caja, siempre volverán a ser recordados porque, voces como esta, muy pocas se van a volver a escuchar.

PALITO ORTEGA

Ciertamente quise empezar con este “gran artista” porque toca un poco de todo, no solo el mundo de la música, sino el cine, la televisión, la producción e incluso la política. Gobernador de Tucumán, llevó a Frank Sinatra a hacer una gira por Argentina en su faceta de productor pero lo cierto es que este don no es el motivo por el cual le dedicamos esta entrada.

El principal motivo es que es un gran compositor (digo “es” porque de hecho ha lanzado un nuevo disco hace poco). Compuso temas como corazón contento que llegó a España de la mano de la gran Marisol y que, para mí modesta opinión, es uno de los temas referentes a épocas anteriores. ¿Quién no ha cantado tengo el corazón contento, el corazón contento lleno de alegría?

Pero si miramos el Spofity vemos que, caramba!!, su número uno es prometimos no llorar. Lo cierto es que esta canción no es una oda al canto ni a la entonación, es un tema hablado. Palito se deshace de su pareja a base de topicazos mientras ella llora y niega lo que le está pasando.

“No llores más, le dice Palito a su chica mientras nos imaginamos la conversación en una cafetería a la vez que el camarero tras la barra seca los vasos y ve el panorama tan devastador que le deja Palito a esta pobre mujer. Tarareemos mientras me marcho por la puerta de la cafetería”

Si quieres alargar la amargura del tema anterior escucha Yo quiero a Lola, y piensa que lo que empieza acaba y lo que Lola le dio a Palito en una canción, en prometimos no llorar se terminó. Desde dar razones por querer (Por muchas razones te quiero), cantar que no quiere media novia (Media novia) e incluso con temas fúnebres, como el titulado vestida de novia, Palito abarca todo tipo de temas que hasta le llevan a tornar los ojos e ir al pasado y acordarse de los muchachos de su barrio (Los muchachos de mi barrio).

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Pero quizás lo que más me guste de este artista, y puede que sea lo más pegadizo de una canción, es que en la gran mayoría de sus canciones utiliza un tarareo acompañado de una melodía suave que si la escuchas un par de veces, no sale de la cabeza.

Todos hemos oído corazón contento, y por eso y como es una gran canción, no me siento quien para hablar de ella. Prefiero que oigáis temas distintos, que también son preciosos, y a los que no hago referencias de ellos porque es más ilusionante sorprender que ser sorprendido. Sin conocerlo mucho y solo a golpe de click de ratón, me da que es un culo inquieto que no parará hasta que tararees alguna de sus canciones. Disfrutad.

LA RAÍZ DE NATALIA LAFOURCADE

Desde el año 2000 hasta nuestros días han pasado muchas cosas y sobre todo, tiempo. Quince años han dado para vivir un efecto dos mil, ver caer las torres gemelas, cambiar dos veces de papa, ver abdicar al rey, ganar un mundial de fútbol y otros cientos de acontecimientos importantes. Pero muy pocos se acordarán de que en “el 2000 Marta era una lombriz” y que, quien cantaba ese tema, Natalia Lafourcade, apenas podía imaginar que los quince años que han pasado desde su primer éxito a el último han cambiado su pop envasado en madurez musical.

Parte de esa madurez viene del disco homenaje que hizo a Agustín Lara en la que un gran elenco de  artistas invitados mujer divinacompartía temas del prolífico compositor junto a Natalia. Mirar hacia atrás y trabajar con temas de los años treinta y cuarenta reflejan la profunda admiración de esta artista por los compositores patrios que no quiere que se pierdan en la memoria de sus paisanos.

Este disco recupera con la lírica de Natalia Lafourcade los empolvados temas en preciosas canciones recompuestas para esta generación. Farolito, Morir y renacer, Amor de mis amores, Oración Caribe, Piensa en mí o Aventurera, son algunos de los temas que componen Mujer Divina, la mujer en la que siempre pensó Agustín Lara en sus obras.

El último disco de Natalia Lafourcade, Hasta la raíz, es el mejor ejemplo de la madurez demostrada por esta artista. Poco o nada se parece su primer single en el 2000 al tema que da título al disco.

Hasta la raíz, la canción, marca los pasos apurados y exhaustos que se necesitan para ver todo ese paisaje onírico en el que habita la canción. Vives el tema hasta que éste te aparta con el cese de su ritmo y te devuelve a la realidad, sin palabras. Antes de huir engalana el ambiente con esos destellos de luz que ella tanto busca y que, para cuando quieras darte cuenta, está sonando Ya no te puedo querer.Hasta la raíz Tenue tema que aporta la melancolía de un amor irreconciliable que, sin duda, no puede ser mejor cantado. Para que sufrir es lo sumamente suave como para dejarse llevar por la levedad de las maracas que suenan de fondo.

Mención más que especial para Nunca es suficiente, que nos demuestra a una reivindicativa y sincera Natalia y que nos confirma que lo que estamos escuchando es majestuoso. El álbum en sí no abandona en ningún momento ese ambiente melancólico y nostálgico que nos envuelve en Te quiero ver y que despide al pasado con hermoso ritmo caribeño en Lo que construimos. Estoy lista se realza con notas de agradecimiento por lo vivido y sirven para recuperar las fuerzas suficientes para reconocer que en No más llorar hemos oído la madurez de Natalia Lafourcade.

Precioso disco que nos deja ver más allá de Natalia Lafourcade y que nos demuestra que es una gran artista reflejada en la preciosidad de las letras, el registro tan variado que puede abarcar y los ambientes que crean sus sonidos.

Hasta la raíz es sin duda el fruto de un gran trabajo y a que Natalia en el 2000 no era una lombriz, sino un gusano de seda que se ha convertido en mariposa y que, ahora, vuela.