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¿Cual es tu “strokes”? The Strokes , Segunda parte

Como ya dije en la anterior reseña en la que pudisteis leer que The Strokes es un grupo muy a tener en cuenta espero que si aún no estas convencido por ese miedo a lo desconocido, propio del ser humano, cambies de opinión después de darle una última oportunidad al mismo.

Esta oportunidad se llama “Room On Fire”, un álbum que hará sacar de ti ese lado innovador e inconformista. ¿Que no me crees?, acompáñame hermano y verás como en esta habitación el fuego te purifica.

En “What Ever Happened?” ya notas que, ese tono sombrío del anterior álbum no existe, hay una cierta luz tenue en su música que claramente los diferencia pero, como persona precavida que soy, no me aventuro demasiado a que eso se mantenga. Al margen de eso, en el tiempo que dura la misma, estoy animado y de buen rollo. Esta sensación se mantiene al escuchar “Automatic Stop”, “12:51”, “You Talk Way Too Much” y otras más pero, en “Under Control”, el grupo se remite a su lado más tranquilo y agradable, muy agradable, tanto es así que disfruto de este ratito intimo divagando e imaginando posibles situaciones de balada comercial como por ejemplo, no sé, a lomos de una yegua blanca, galopando cerca de la orilla de una playa como la de… Matalascañas, ¡qué demonios!.

Con “The End Has On End” me encuentro con esos momentos de energía que tanto me gustan y que disfruto, es lo más reseñable de la misma, aunque el ritmo no tiene desperdicio. En “I can´t Win”, el disco termina como empezó, con tono divertido y aludiendo al “buen rollo” que deberíamos tener siempre.

Todas estas canciones, menos What Ever Happened, vienen después de “Reptilia” que es, sin miedo a equivocarme, el sumun del disco, un tema que sobresale tanto en este álbum que el resto de temas, que siguen estando muy bien, quedan eclipsados por el mismo. Desde el principio de Reptilia empiezo a notar que los sonidos que emite están circulando a velocidad a base de impulsos nerviosos por mi piel. Es tal la intensidad, que cuando llega ese momento de pausa, a esa calma, no puedes reprimir el entusiasmo acumularse y, al llegar la inevitable tempestad, liberarlo como si no hubiera un mañana. Este estado se mantiene hasta su irrefrenable final pero, cuando eso ocurre, ¿qué hacer con toda esta energía?…¡Parkour!, la vida con parkour es mejor. Gracias a este último tema, escucharéis el resto del disco esperando encontrar otra maravilla, cosa que haréis.

The Strokes me han sorprendido gratamente y en este álbum, Room On Fire, queda claro que se han instalado en mi lista musical mental permanentemente. Recomiendo, efusivamente a The Strokes y ya me lo agradeceréis cuando habléis, orgullosos, con vuestro entorno de música diferente, divertida y para toda la familia.

¿Cual es tu “strokes”? The Strokes, primera parte

En estos tiempos tan confusos e indigestos, uno no sabe como entretenerse, ya que hay tanto que hacer pero tan poco tiempo, y llegas a la pregunta…¿a donde se irá el tiempo? Después de meditarlo varios minutos he establecido una verdad insondable, “todo papel higiénico, es poco”, de lo contrario, no habría escrito esta parrafada.

Mirándolo por el lado positivo, la misma ha hecho llamar la atención de las multitudes que se pasan todos los días por este rinconcito privado, esperando encontrar grupos diferentes, innovadores, auténticos, increíbles y un largo etc, con los que recuperar aquellos sentimientos ya atrofiados, y de la mano de alguien que lo esta viviendo en primera persona. Alguien con un nombre que pocos se atreven a pronunciar y grupos como The Strokes, el cual no deja indiferente a nadie en sus álbumes, “Is This It” y “Room On Fire”. Preparad vuestros asientos y abrid vuestra mente, por que este grupo os meterá de lleno en el mundo indie.

En Is This It, hay un tono algo oscuro, sombrío en cierto grado, pero esta muy bien equilibrado. Su primera canción, con el mismo titulo que el disco, me hace pensar que el disco seguirá en ese tono, pero en absoluto es así.

Remonta un poco con “The Modern Age”, que tiene un ritmo contagioso. Mantiene el ritmo con “Barely Legal” que me va animando suavemente y sin presiones. Con “Someday” te saca un sonrisilla tonta, como la que tendría el grupo mientras la toca. En este punto ya sabes que “no es como empieza sino como acaba”.

Con “Alone, Together” pretenden llegar a mi epicentro y quedarse, con esa parte en la que el ritmo es constante, como preludio a una tempestad. Y a estas alturas, no se con cual seguir, por que están “Last Nite”, “Hard To Explain”, “When It Started”, “Trying Your Luck” y “Take It or Leave it”, que en todas hay algo que no me hacen olvidarla, ya sean su tono, ritmo o simplemente que estoy “tan agustito” que no quiero ofender a nadie dejando de lado alguna de esta canciones.

Después de escucharlo entero y echándole algo de tiempo, le encuentro matices que, en un principio no encontraba y después de hacerlo, no veo posible esa música sin ellos. “No deja indiferente a nadie” es la mejor expresión para definirlo y te sentirás diferentes, porque crees descubrir algo que lleva tiempo existiendo, Y aún me queda Room On Fire, para ese sera mejor tomarse un descanso para recuperar fuerzas.
El siguiente álbum, Room On Fire, es de otra pasta. Pasta que se ha hecho con los mejores ingredientes.